De la sala de ocio a jugador global…

 

¿Cómo comenzó todo?

En el año 1988, Klaus Leonhardt, posteriormente fundador de la empresa, sale con su legendaria Bimota YB4 de la recta de boxes en el circuito de Misano, justamente en este momento, otro piloto de Bimota, con quien quería medirse a lo largo de unas vueltas durante todo el fin de semana pasa a muchísima velocidad por la línea de meta.
Klaus se coloca a toda velocidad detrás pero después de dos curvas la hermosa Bimota se sale de pista debido a sus neumáticos frios.

Casi al mismo tiempo, aparecen en el mercado GP las primeras mantas eléctricas para calentar neumáticos que por parte de los pilotos fueron llamados más bien “parrilla para neumáticos”. Sepp Schlögl (quien había sido amigo de Klaus desde hace muchas décadas) le preguntó a Klaus si no era posible diseñar un objeto que no llenara el box del olor a caucho quemado…

Abriendo camino…

Entonces, el ingeniero graduado tuvo dos buenas razones para intentar llevar a cabo la idea. Y finalmente, después de un tiempo dedicado al desarrollo del producto, patentó la tela de calefacción de fibra de carbono para neumáticos de carrera. Toda la producción se llevó a cabo en un inicio en una habitación destinada al bricolaje situada en el sótano de su casa.

Desde el 1990, toda la élite mundial de las clases 125 CC a 500 CC confiaba en la técnica de calefacción de la casa KLS. Entre ellos, pilotos legendarios como Schwantz, Lawson, Rainey, Gardner, Kocinski, Mamola y Doohan. En los próximos años, numerosos campeones mundiales de motociclismo utilizarían productos de KLS.

A finales de los 90, en cooperación con ABT-Audi llegaron los primeros éxitos en la carreras de automóviles.

La siguiente generación…

En 2000, Tobias Leonhardt, el hijo de Klaus, concluyó sus estudios de Tecnología de Automoción y decidió a integrarse a KLS.

Asumió y optimizó todo el área de producción para lo cual alquiló un espacio comercial más amplio. Tobías Leonhardt desarrolló con su padre muchas mejoras e innovaciones que se reflejan en la gama actual. Por el ascenso continuo de KLS (DTM…), se tuvo que volver a buscar de nuevo un espacio más amplio en las cercanías en tan sólo 3 años.

En pocos años, el 50% de la parrilla de la Formula 1 equipaba la tecnología de calentamiento de neumáticos.

El año 2010, la familia, los amigos y la empresa se enfrentaron con una gran pérdida: Klaus Leonhardt murió por una enfermedad grave. Su hijo Tobias sucedió y maneja desde entonces la empresa KLS. Diez años de intenso aprendizaje con su padre y “jefe“, mucho trabajo y sus manos hábiles son la garantía para que él lleve los negocios empresariales con éxito.

Dentro del mismo año turbulento, la empresa se muda nuevamente a instalaciones empresariales más nuevas y grandes en Baierbrunn.

Tradición, calidad e innovación fueron y siguen siendo hasta la fecha nuestras metas a los que dedicamos nuestra labor cotidiana.